Mi señor, mi Rey, como señora que soy de Aquitania, yo parto con vos a la cruzada, y vienen conmigo las damas.
Ellas marcarán el ritmo de mis pasos. Ellas que siempre están conmigo, y yo con ellas.
A sabiendas de que allí mi tío nos espera, nuestros servicios serán recompensados, y llevo a mis vasallos.
Vos sabéis, mi señor, que siempre he sido libre, y no esperéis que escuche lo que dicen de mí en la corte.
Nuestras tierras hablarán de nosotros, y el botín silenciará las lenguas perniciosas.
Mas la alegría estará en mi corazón.
@teatrodelosciclos S.K.
