Tercer monólogo Leonor de Aquitania. Me divorcio para casarme contigo (número 2)

Hasta aquí han llegado nuestros caminos, Luis.

Bien sabes que lo he intentado.

Enrique, tú eres mi único destino posible ahora.

Eres destino, y espejo. Sí, Enrique, a pesar de tu juventud eres sabio, y me conoces, y me has visto.

En algún momento me has visitado.

Ví tu retrato, leí tus escritos. Me hablaron de tí.

Desde lo alto nos han destinado.

Ámame por quien soy, no por los hijos que pueda darte.

Amarás mi tierra por lo que me ha dado, y nos fundiremos en el agua de los ríos que bañan tus orillas, y las mías.

@teatrodelosciclos S.K.

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