Mi sangre riega la tierra

Mis madres me entregaron a la Madre Tierra,

abrieron mi vientre con la diosa, y alimentaron mi descanso.

Poderosa ceremonia, que desata el miedo de vivir lo divino del misterio cotidiano.

Libación bendita, agua que llama la luna.

Esta sangre no se pierde, nuestra sangre se ofrece.

Todas las mujeres que sangran están unidas, todas vierten su flujo sagrado, cesan sus tareas, se ofrecen sus manos.

Veneran mi cuerpo, tomado por la Diosa,

Y yo, Diná, sueño con el río que me acogerá.

@teatrodelosciclos S.K.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s