¡Albricias, albricias!
Augusto como tu abuelo, al fin, te he podido parir.
De mis entrañas, tu llanto, acaba con mi agonía,
y otro pecho, bien hallado, alimentará tus días.
Tan pequeño, quiero soñarte grande, pero antes vivo, y antes sano.
¡Larga vida al que será Rey! Largo peregrinar por este valle, que te lleve a la montaña, donde el Sol sale, y se pone en reflejo carmesí sobre la tierra.
El nueve de septiembre, no se olvide ¡Llamen al cronista de la corte, envíen las nuevas a mi amada Castilla! Serás rey de un solo reino, o de dos, y ya eres Rey en mi corazón.
@teatrodelosciclos S.K
