Ciclo Tienda Roja

¿Quién comprende mi dolor?

Me duele el alma, y de ese dolor mi cuerpo se esforzó en parir.

Mi corazón hecho pedazos se recompone, con cada hierba que cojo, en las orillas del río que antaño anhelaba.

Así dejé partir a mi hijo. Así, quiero Benia que te vayas.

Que nada me separe de mi anhelado sosiego, que nada me recuerde mi dolor.

Si ahora soy libre, algo sigue preso dentro de mí.

Soy errante, y fugaz fue mi dicha como una estrella, ¿qué habría yo de darte?, ¿un rostro apagado a un corazón tan grande?

@teatrodelosciclos S.K.

Ciclo Tienda Roja

Yo elijo

Dulzura nunca antes hallada,

tus ojos contemplan los míos.

El sí que nos dimos al vernos,

selló la alianza verdadera.

¿Tan distinto eres a mí?,

¿soy yo diferente a tí?

Si un hombre bueno no puedo elegir,

¿qué elegiré yo en mi vida?

Contigo encontré mi único destino,

adiós a mi pueblo, Shalem, abrazo tu tierra

como mía, pues a ella llegué.

En Siquem recibí tu abrazo, el agua de los pozos que alimenta a mis madres, a mis hermanos, a mi padre.

¿Será verdad que una mujer de Israel conquistó Siquem? Partera convertida en princesa. La única hija de Jacob, coronada, recibe la bendición.

@teatrodelosciclos S.K.

Ciclo Tienda Roja

Mi madre Raquel me hizo partera

La que pare, y la que recibe la vida.

Acudo a la llamada, preparo el camino.

Eres el principio. Espero al final.

Recibo a tu hijo, y sano tu herida.

Así somos hermanas, uniendo cielo y tierra.

Asath nos bendice.

Mi madre Raquel me hizo partera. Su madre lo fue. Los gemidos de mi madre, aplacaron su envidia. Su maestra la siguió. Mi partera me devolvió mi lugar; y así nacemos unas de otras, renovando el compromiso.

Tocamos nuestros cuerpos y almas, libación en nuestros vientres, cantos de tránsito, risas de dolor y alegría. Lo más sagrado, hecho realidad.

Sí, partera soy, bendita la vida, pura cuando emerge, llena de misterio.

@teatrodelosciclos S.K

Ciclo Tienda Roja

La primera hermana

Es justa la vida, y agradecida estoy a mi madre, que no me abandonó.

Agradecida estoy a tí, Jacob, que no bajaste la mirada al mirar mis ojos dispares, contemplaste el vaivén de mis caderas; y escuchas el discurso de mi voz.

Mis labores multiplicaron tus frutos, y así mi padre pudo aceptarte como hijo. Tomaste así mi bendición. Como Innana y Baal, siete días de amor tras nuestra unión.

Soy tu compañera, mis brazos se unieron a los tuyos. Primera hermana, primera esposa, fundadora de tu tribu, madre de tus hijos, madre de tu hija, testigo de su libertad.

El sudor de nuestras frentes, el pan hecho cada día, dulce espera en nuestra tienda, antes de rendirme a la vida.

@teatrodelosciclos S.K.

Ciclo Tienda Roja

Ser la esposa de Jacob

Escucha mi espíritu las palabras que en mi niñez no alcanzo a expresar.

Nuevo amanecer en el pozo,

el día que te encontré.

Mi cuerpo te anhelaba,

Y tú lo despertaste sin palabras.

Soy tuya, eres mío, tienen que saberlo.

Se alza mi vida, respiro tu aliento.

Mis aguas se derraman, las recibes, y anuncias nuestro encuentro.

Marido y mujer, tenemos que serlo.

Si única soy para todos, sea yo sólo para tí.

@teatrodelosciclos S.K