Ciclo Tienda Roja, Sin categoría

Quiero ser mujer

Si este juego del amor algún día acabará.

La belleza que me llaman, entregada.

Siete meses tras la dicha de sangrar, no podré yo esperar.

Quiero ser mujer, dueña de mi tienda, de mis brazos disponer.

Reina de mis sueños, flor de mis anhelos, cáliz de mi amado, madre de los hijos de Jacob.

Soy Raquel, soy mujer. A los nueve meses del encuentro, salió mi sangre por primera vez.

Comienza el jolgorio, derramo mi alegría, festejan las mujeres mi bienvenida.

@teatrodelosciclos S.K

Ciclo Tienda Roja

El poder de Innana

De nuestro vientre nace, y a la tierra debe volver.

El flujo de sangre de la luna oscura.

Estamos unidas porque sabemos,

que la sangre es anuncio de vida.

Así lo celebramos con la Reina del Cielo.

Con Innana yacemos en la tienda roja, la laguna, el lecho del hombre, y el del parto.

¿Qué mujer no conoce el rito de sangre?

Venera tu sangre, y ama tu nueva vida sagrada con tus madres.

@teatrodelosciclos S.K

Ciclo Tienda Roja, Sin categoría

Soy mujer

¿Recuerdas el día que te vino la regla?

¿Cómo te sentiste?

¿Cómo lo viviste?

En las Tiendas Rojas, recuperamos los momentos cumbre de las vidas de las mujeres, para rescatarlos del olvido y llenarlos de luz.

Los gestos en comunidad femenina nos conectan con lo que compartimos con nuestras hermanas, y en esa comunión sentimos que no estamos solas, y la iniciación se llena de alegría, festividad y a la vez, sencillez.

Cuando una mujer sangra por primera vez, se produce un cambio muy fuerte en su vida. Sus niveles de energía pasan de mantenerse en el entusiasmo de la infancia, a cambiar según los períodos a lo largo del mes. Es importante ayudar a las niñas-mujeres a acoger estos cambios, que llegan de la mano de un fuerte despertar de la sexualidad, que empiezan a experimentar, y de una necesidad muy grande de descanso y recogimiento en sus primeros sangrados.

En este sentido, ellas se convierten en nuestras maestras, porque no están tan condicionadas como nosotras por la sociedad, que nos obliga a mantener el ritmo de nuestras vidas a pesar de nuestros ciclos. La niña que empieza a sangrar, quiere quedarse en la cama, cubrir más su cuerpo o no hacer deporte esos días, y si es así, está en su derecho. El agua fría tampoco le beneficia esos días, y podemos ayudarla a comprender que debe cuidarse a sí misma, y no depender tanto de las opiniones del grupo de amigos que va a la piscina el fin de semana, y quiere que les acompañe.

Las mujeres hace muchos años se reunían cada luna nueva para sangrar juntas. La menarquía era su entrada en ese clan femenino, y también la apertura al matrimonio.

En el libro La Tienda Roja hay dos momentos fundamentales que vamos a rescatar para inspirar nuestro trabajo con este momento cumbre que es la llegada de la menstruación: Raquel está deseando comenzar a sangrar para poder casarse con Jacob (Capítulo 1 de la primera parte: Historia de mis madres) y la ceremonia de menarquía de Diná, la protagonista (principio del Capítulo 6 de Mi Historia, pero se comprende mejor desde el final del Capítulo 5).

Los monólogos de la menarquía son:

Quiero ser mujer.

El poder de Innana.

Entro en la tienda roja por primera vez.

Mi sangre riega la tierra.

Cada luna nueva.

Los publicaré a lo largo de este mes, pero está la novela para inspirarse.

Nuestra percepción de lo que significa ser mujeres en las que se ha activado la fecundidad de la tierra y que pueden ser madres, ha cambiado mucho, desde luego, ¿qué queremos cambiar en esta iniciación para nuestras hijas?

Esta es la reflexión que os invito a hacer esta primavera, que está llegando fresquita para recordarnos que antes de actuar, necesitamos compromiso y reflexión.

Es importante que las mujeres recuperemos nuestro poder sobre este momento: la luna, que es sólo nuestro, más allá de las compresas de la tele teñidas de azul, y de las religiones que lo ignoran o lo limitan. Mi experiencia es que es importante conectar, y trabajar con todo el ciclo lunar en la compañía sagrada de otras mujeres, para descubrir todo un universo maravilloso, que está al alcance de nuestras manos: Luna Roja, de Miranda Grey, el ciclo de la Diosa que tú eres, de Siri Sundri Kaur…y tantos otros manuales, pueden guiarnos en este viaje en el que no estamos solas.

Bendiciones.

@teatrodelosciclos S.K

Ciclo Tienda Roja

Regreso al hogar

La muerte es el regreso al hogar.

Mi sangre lunar cesó, como tampoco estaba en mis inicios.

Mi nombre no se olvidó, porque yo fuí, y estuve, en aquella tienda roja que conciliaba a mis madres, en aquel tejido grueso que cubría la piel de mis sobrinos, en la paja que recogía mi sangre, en el amor que me profesó Shalem, y el que me tiene Benia, en el hijo que parí y en las historias que vivimos de verdad.

Mi vida fue la que elegí, cuando pude decidir con el corazón, y amar también la que no elegí, pues de ella soy.

Mi hogar está siempre conmigo, y en él me quedaré.

S.K @teatrodelosciclos

Ciclo Tienda Roja

Libertad

Libre como las aguas del Nilo, siendo quien soy, la partera a la que todos llaman, la amante esposa de Benia, el carpintero; la dulce anciana tejedora de sueños y de amor, encantadora de los corazones de Tebas, guardiana del misterio del nacimiento, por la gracia de mi madre Raquel.

Libre revierto el curso del río, abro los ojos a la vida que fluye, al pasado que no vuelve, al nuevo canto de los pájaros, a la fragancia de la flor del loto, que emerge noche y día, fiel a la dulzura del amor.

Libre soy, Diná, a la que no olvidó su hermano, temeroso del paso del tiempo, que me llama a su barco, para acompañarle en el tránsito.

S.K @teatrodelosciclos