Tercer monólogo de Hildegarda de Bingen. Lo Divino en el mundo físico (número 5)

¿Cómo no habríamos de conocer las cosas tal y como Dios las ha creado?

El espíritu habita en el cuerpo. Sus dones, propiedades, beneficios, modos, etcétera, debemos conocer.

Dios nos dio la lavanda para calmar el ánimo de nuestra mente.

La esmeralda bañada por el Sol, presenta muchos remedios, cura de muchos males ¡Qué poder le dio Dios a esta piedra bendita!

Un nuevo ser humano, un nuevo cuerpo, a través de la mujer, al recibir la semilla del hombre contrayendo sus órganos.

Y en el nuevo cuerpo residirá el aliento del espíritu.

@teatrodelosciclos S.K.

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