El poder de la palabra

Si vuelves a leer las cuatro historias de los post anteriores con un lápiz en la mano, descubrirás que hay palabras que te llaman la atención.

En la historia de la soñadora, por ejemplo

“Tengo que…”

Son dos palabras que juntas nos hablan de obligación, de algo que se espera de nosotras.

Estas cuatro mujeres se presentan por lo que tienen, y por lo que hacen (profesión o afición)

¿La prostituta, la tendera, la barquera y la soñadora tienen la misma relación con el deber?

Podemos trabajar ahora con algo más sutil: el sonido de la palabra ¿cómo te suena “tener que”?

Quizás es una palabra que te trae algún recuerdo…escríbelo para tí.

En un nivel más sutil aún podemos fijarnos “puramente” en el sonido y en la armonía que sentimos cuando los sonidos se repiten al recitar un texto.

El poder de la palabra es algo que se descubre escuchando mucho, guardando silencio.

Al recitar un monólogo, debemos de ser conscientes de enfatizar las palabras que queremos resaltar. Podemos hacerlo alzando la voz, o guardando un breve silencio antes de pronunciar la palabra más importante, por ejemplo.

@teatrodelosciclos S.K.

Escribe tu propio monólogo 4

Pasan los días, y tengo que decidir qué voy a estudiar. Subida en la barca del parque se mecen mis deseos e ilusiones. Me sumerjo en las historias de los libros que leo, explorando selvas, montañas, océanos…

Un día puedo ser cazadora, otro día busco las ruinas de una gran ciudad; el día que descubro cómo volar, sueño que he nacido ya volando, y que nada me puede frenar.
Mis padres quieren que estudie alguna Ingeniería, y lo haría si siendo ingeniera pudiera inventar de verdad…

@teatrodelosciclos S.K.

#soñadora #lectora #volar

Y con este texto concluye nuestro primer marco para iniciar el proceso creativo de la escritura.

Cuatro mujeres muy distintas, unidas por el lago de un parque.

La soñadora es un personaje en el que el mundo interior y el exterior se aproximan. Sólo quiere vivir sus sueños, y por eso se sube a la barca para leer o imaginar. Su vida cotidiana se llena de actividades inspiradoras…

Te invito a que sientas cuál de estas mujeres se parece más a tí, y a que escribas un breve monólogo en boca del personaje que hayas elegido. Esta vez, no escribas un diálogo interior, sino un discurso, como si el personaje hablara para otras personas.

Escribe tu propio monólogo 3

Soy Sofía, estoy jubilada, y fui la primera mujer en regentar el negocio de las barcas del parque. Mi padre comenzó con sólo tres barcas, no tuvo hijos, y heredé pronto el negocio porque murió joven.
Por estas 30 barcas han pasado personas importantes, que me han contado su historia del día, no sé si por entretenerme o porque no tenían a quien contársela. Han venido políticos, cantantes e incluso modelos. Sin embargo, en sus rostros he visto cansancio y soledad. También he observado a muchos chavales enamorados subir con ímpetu a las balsas, y casi volcarlas al fundirse en un abrazo. Ese fervor de la juventud muy pocos lo conservan. La madurez lleva a las personas a subirse a la balsa como van a sus casas, sólo para leer un libro o conversar.
Al jubilarme tuve que traspasar el negocio a una empresa, y ya pocos se acuerdan de Sofía la barquera. Algunos me llaman todavía por teléfono, me piden consejo sobre negocios, sentimientos y crisis.

@teatrodelosciclos S.K.

#sabiduría #tradición #consciencia #observación

La historia de la barquera nos habla del testigo que hay dentro de nosotr@s que nos invita a conectar con lo que siente el personaje y lo que aprende a medida que se desarrollan los acontecimientos vitales.

Empieza a escribir tu propio monólogo 2

Mi nombre es Manuela y tengo una tienda en el centro junto a mi marido.

Nuestros hijos vienen aquí después del colegio y juegan con las latas de pimientos que se convierten en castillos, carreteras y puentes. Nuestros clientes disfrutan al verles jugar en su rincón favorito.
Mi tienda es una gran familia. Algunas de mis clientas son buenas amigas mías, y vienen cerca de las 6 a la tienda para comprar alguna cosilla y dar un paseo conmigo. Los niños se quedan con Manolo y nosotras aprovechamos para tomar café y hablar de nuestras cosas. Luego vamos al parque y el paseo nos lleva al lago, lleno de barcas. Las observamos desde la orilla, y comentamos la vestimenta de sus ocupantes. Rosita se fija en si van modernos, Berta, que trabaja en una mercería, intenta localizar algún remiendo desde donde la vista le alcanza, y yo me pregunto por qué algunas personas viajan solas en la barca. Esa mujer tan bella, ¿por qué está tan sola?
Cuando volvemos a casa nos espera mi madre, leyendo o haciendo ganchillo en su sillón. Ella ya ha preparado la merienda a los niños y se va a la misa de ocho. Empiezo a hacer las cuentas del día y pienso en Manolo, que aún no ha vuelto de su partida de mus. Está cansado, y quizás tengan que operarle del riñón. Esa piedra nos ha tenido muy preocupados los últimos meses.

@teatrodelosciclos S.K.

#familia #amigas #niños #abuela #preocupaciones #marido

Esta es la historia de la tendera, y está relacionada con la historia anterior, sin embargo, describe a una mujer muy diferente. Escribe las diferencias… e intenta escribir un monólogo, un texto que exprese el diálogo interior de la tendera, con la información que tienes sobre esta mujer.

Empieza a escribir tu propio monólogo 1

Tengo un día libre a la semana, y a veces imagino que ese día se convierte en todos los días.

Ese día recorro el parque pegada a un paquete de pipas y soy la mujer más feliz del mundo.

Me quito la chaqueta y la dejo en el quiosco del parque. El quiosquero es amable y me la guarda. La brisa me acaricia el pelo, y percibo el olor de las flores al acercarme al lago. Observo el reflejo de mi rostro sin pintura en el agua, y me gusta. Le devuelvo una sonrisa al lago. Un paseo en barca me relaja completamente.
Ejerzo el oficio desde que tengo 22 años. No me puedo quejar, me da para vivir bien, y una mujer con más experiencia me preparó para lo más desagradable.

Ella me preparó para crear un personaje  que me protegiera a mí misma. Es una segunda piel que me ha permitido sobrevivir y me ha arrebatado la facultad de amar.

No sé lo que es amar a un hombre, ni tampoco a una mujer. Es algo de lo que hablan en las series de televisión. Es algo extraño. Sólo sé lo que es confiar en una compañera, en un jefe, en los camareros del club. Sí que quiero a mis padres, que viven tan lejos. Les mando dinero todos los meses, y aunque sospechan después de tantos años, no les digo a qué me dedico. Les he dicho que regento una tienda, para que no sufran, y ellos casi no preguntan.

@teatrodelosciclos S.K.

#libertad #soledad #incomprensión #confianza

Lo que nos cuenta esta prostituta sobre su vida, puede despertarnos algunas emociones que hemos sentido alguna vez. Esas emociones pueden ayudarnos a despertar nuestro proceso creativo para crear un monólogo. Quizás si lees el texto por segunda vez en voz alta, sientas algo en tu cuerpo al decir una palabra o escuchar una frase. Esa sería una buena señal para conocerte, y reconocerte.

El teatro

Ponernos en la piel de un personaje nos ayuda a recordar (traer de nuevo al corazón) acontecimientos y emociones de nuestra propia vida, observándolos desde una posición más neutra (al actuar somos un personaje que no está viviendo verdaderamente esa situación).

Esta premisa de cualquier representación, en danza, teatro o por cualquier otro medio artístico, es muy interesante, porque al representar (performance) lo que parece no ser verdad a su vez nos conecta con la única verdad que merece ser revivida, disfrazando de personaje lo accesorio, y revelando el arquetipo, lo universal de las experiencias humanas.

Me llamo Shantjoti, y mi afición por la escritura comenzó cuando empecé a hacer crítica de cine en una revista universitaria. Mi intención al escribir sobre las películas que había en cartel era “rescatar” todo aquello que sirviera al corazón, y me ayudara a comprender la vida.

Llevo varios años escribiendo en un blog personal, utilizando la prosa poética para intentar acceder a lo universal, y me apetecía mucho empezar a escribir cosas más concretas, pero haciendo el mismo trabajo.

Así surge el Teatro de los ciclos, un proyecto de acercamiento a los arquetipos universales a través de personajes históricos y ficticios y de secuencias de vida basadas en la numerología.

Antes de recitar monólogos es adecuado abrir un espacio de silencio y trabajar con el cuerpo con una energía similar a la del arquetipo que vamos a trabajar con los textos. De esta forma cuerpo, mente y espíritu se preparan para lo que tenga que suceder, afinándose para recitar al unísono.

En este momento estamos trabajando nuevas formas de “romper el hielo” para que todas nos sintamos cómodas al representar un monólogo.

Bienvenid@s al teatro de los ciclos, un viaje de descubrimiento que estoy experimentando ahora en compañía de otras mujeres, y que quizás nos lleve por nuevos caminos.

Bendiciones.

Beatriz. @teatrodelosciclos S.K.